viernes 26 de diciembre de 2008

"Cinco razones para la Misa en Colón" por Mons. Munilla.

(Religión en Libertad) Los católicos no somos masoquistas. Partimos del hecho de que no es nada apetecible ponerse en marcha hacia la Plaza de Colón, con una climatología tan dura, y en unas fechas que invitan a la intimidad de la familia. Desde el criterio de la comodidad, nos sería mucho más fácil quedarnos en torno a la estufa, y en todo caso, participando de esa Eucaristía mediante la radio o la televisión. Pero como nuestro criterio de discernimiento no es la “apetencia” sino la “voluntad de Dios”, sugiero cinco razones en pro de la conveniencia de acudir a esa Eucaristía:

1º.- La fuerza de la rogativa: Son palabras del mismo Jesucristo: «Os aseguro también que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, sea lo que fuere, lo conseguirán de mi Padre que está en los cielos» (Mt 18, 19). El poder de la intercesión del Pueblo de Dios orando en comunión, en favor de la familia y del respeto a la vida, puede tener una eficacia incalculable.

2º.- Clamor de los inocentes: En el día de los Santos Inocentes, prestaremos nuestra voz a los que no la tienen: los 112.138 niños sacrificados el año pasado en España. Ellos no tienen sindicato que les defienda, ni partido político que represente. Su clamor llega al Cielo, ciertamente, pero tiene también que alcanzar al resto de la sociedad, sirviéndose de nuestro pequeño “altavoz”. «Si nosotros callásemos, gritarían las piedras» (cfr. Lc 19, 40).

3º.- Signo visible del Dios viviente: El influjo del laicismo imperante, podrá descolgar las cruces de las paredes, o hacer desaparecer los belenes y demás signos religiosos propios de la Navidad… pero no podrá impedir que nosotros mismos seamos “signos visibles” de la presencia de Dios en el mundo. La fe no sólo entra “por el oído” (Rm 10, 17), sino que también entra “por los ojos”. La multitud que acuda a la Eucaristía del día 28, será un testimonio de que Dios “vive” y “habita” entre nosotros.

4º.- Despertar de nuestro letargo: Pienso con frecuencia que quizás la Providencia divina permite la presente crisis moral, como un medio para hacernos reaccionar ante nuestra mediocridad de vida. A veces ocurre que hasta que no vemos el rostro del mal, no nos entregamos con “determinada determinación”, en palabras de Santa Teresa. La tibieza de los cristianos es uno de los mayores lastres que obstaculiza la llegada del Reino de Dios a nosotros.

5º.- «Confortaos mutuamente» (1 Ts 5, 11): La soledad puede llegar a convertirse en una tentación de desesperanza. Dios ha querido que nos confortemos mutuamente en el peregrinar cristiano. In nomine Domini, vamos a la Plaza de Colón.

+ José Ignacio Munilla, obispo de Palencia

martes 23 de diciembre de 2008

Benedicto XVI: "El Papa no es una estrella de rock alrededor de la cual gira todo"

Mezclar lo divino y lo humano es una tentación tan fuerte y extendida que Benedicto XVI se vio obligado ayer a reflexionar sobre el verdadero sentido de las jornadas mundiales de la Juventud. El Papa denunció los análisis de quienes interpretan estos encuentros «como una especie de festival de rock eclesiástico en el que el Papa es la estrella», cuando el significado de estas multitudinarias concentraciones no es otro que el de festejar la fe en el nombre del Espíritu Santo. Benedicto XVI subrayó igualmente la necesidad de “una ecología del hombre”, que respete la naturaleza del ser humano tal como ha sido creado por Dios –hombre o mujer- frente al desprecio de quien quisiera imponer la idea de un “género” separado de la verdad de la Creación.

(Agencias/ReL) El Espíritu Santo que Cristo ha dado a la Iglesia ha mostrado en este año una visible “Pentecostés”, en particular por medio de la Jornada Mundial de la Juventud de Sydney y del sínodo de los Obispos sobre la Palabra de Dios. En su tradicional discurso a la Curia romana para las felicitaciones de Navidad, Benedicto XVI ha analizado en profundidad estos y otros eventos que han caracterizado su misión y la de la Iglesia en 2008.

El Pontífice aseguró que las celebraciones del Día Mundial de la Juventud, de la Iglesia Católica, que se realiza cada tres años en distintas ciudades del mundo, son algo más que una fiesta para jovencitos fieles. El predecesor de Benedicto XVI, Juan Pablo II, muchas veces descrito como una figura similar a la de un músico de rock por su popularidad entre los católicos jóvenes, fue quien instituyó la celebración para inspirar a los fieles.

"Los analistas populares tienen a considerar estos días una moderna versión eclesiástica de la cultura juvenil, como una especie de festival de rock en el que el Papa es la estrella", dijo Benedicto XVI en su felicitación de Navidad a la curia vaticana. Sin embargo, dijo que la capacidad de los jóvenes católicos para crear un sentido de comunidad durante esos encuentros señala que todo se trata de algo más que una fiesta.

"De esta forma también el Papa no es la estrella alrededor de la cual gira todo", dijo. "El es completamente y solamente, el vicario".

El Santo Padre trató también sobre la necesidad de llevar a cabo “una ecología del hombre”, que respete la naturaleza del ser humano tal como ha sido creado por Dios –hombre o mujer- frente al desprecio inducido por quien quisiera imponer la idea de un “género” separado de la verdad de la Creación.

Cuando Cristo fundó la Iglesia, le confió la responsabilidad de anunciar al mundo el Evangelio y, con él, el Espíritu que ilumina las palabras de Dios y la alegría que brota de vivirlas. Esta responsabilidad no ha cambiado en dos mil años y Benedicto XVI la ha vuelto a relanzar al final de su largo e intenso discurso, con el que ha reflexionado sobre los compromisos espirituales impulsados por los acontecimientos eclesiales del 2008.

Una reflexión esencialmente centrada en el Espíritu Santo, pero enraizada a partir de aquellos eventos que del Espíritu Santo, y de sus dones de armonía y alegría, han sido testimonio de excelencia en los últimos 12 meses. “El año que está por concluir ha sido rico de miradas retrospectivas sobre datos incisivos de la historia reciente de la Iglesia”, ha recordado el Papa, evocando los 40 años de la publicación de la encíclica Humanae Vitae y los 30 años de la muerte de su autor, Pablo VI, además del comienzo del Año Paulino.

martes 16 de diciembre de 2008

Reunión de jóvenes

El próximo Sábado 20 de diciembre el Canónigo Olazábal, Capellán del capítulo, ha convocado reunión de jóvenes en el piso de Avda. de América 42.

En esta ocasión, y conociendo la situación de mucha gente desafortunada, que se ve forzada a pasar estas navidades a la intemperie y sin poder comer, vamos a distribuir chocolate caliente, galletas y otros alimentos para que algunos puedan comer. Todas las contribuciones, especialmente en alimentos, son bienvenidas. Estáis todos invitados a echar una mano.

También os recordamos que el Cardenal Arzobispo de Madrid ha convocado a todas las familias a la mañana del 28 de diciembre a las 12:00hs a una gran misa en la Plaza de Colón.

Que Dios traiga la paz a vuestra casa en estas navidades.

Miguel Vinuesa
Juventutem de Madrid

viernes 5 de diciembre de 2008

Teruel ya no existe.

Esta semana hemos conocido una cifra terrible: más de 112.138 abortos en nuestro país en 2007. La cifra es superior a la población de bastantes capitales de provincia en España. El popular dicho "Teruel no existe" se cumpliría con creces, y es que a pesar de la monstruosidad que supone la cifra, los medios no han hecho el más mínimo caso a esta noticia. Supongo que un fichaje del Real Madrid es mucho más importante para las televisiones y demás medios de Comunicación.

Me ha hecho gracia, la verdad, cuando la delegada del Gobierno en Madrid, Soledad Mestre ha recordó, refiriéndose al terrorismo, el Artículo 15 de la Constitución Española, que protege el derecho a la vida de todos los españoles. ¿Es posible ser tan hipócrita? Hemos duplicado la cifra de abortos en España en diez años y aún así nos permitimos el lujo de predicar con el derecho a la vida. Se podrá argumentar largo y tendido de porqué la "interrupción del embarazo" es un asesinato, pero a las escalas que estamos hablando, empieza a adquirir tintes de terrorismo genocida.

La Cultura de la Muerte parece haberse apoderado de la sociedad, provocando un pensamiento ambiguo, cruel y deshumanizado en torno a sí misma, en la que el nonato no deseado carece del derecho fundamental a vivir, y el que no pueda valerse por sí mismo es asesinado como un caballo.

Frente a esa sociedad deshumanizada, no podemos quedarnos pasivos e indiferentes. Cuesta poco, por no decir nada, levantarse y decir "hasta aquí hemos llegado". La violencia etarra tiene el mismo fundamento que este genocidio: ninguno. Sobre todo cuando las instituciones, como es el caso de la Comunidad de Madrid, han comenzado a facilitar el que se deje en adopción un bebé de forma anónima. Aunque no todo el monte es orégano: el propio gobierno autonómico financia "clínicas" abortistas como Dator. ¿De veras necesitan ese dinero?

Nuestro deber de estado es presentar una alternativa a esa cultura inhumana. El mensaje de Cristo, luz de las naciones, nos debería ayudar, y entrar en nuestros corazones. Ese es parte del problema: hemos dejado de lado a Cristo y sus enseñanzas, primera de todas el amor. Desde ese momento, no podemos esperar nada de una sociedad ateizada y ateizante. El frente del siglo XXI es la nueva evangelización. Esperemos poder contar con nuestros obispos como guías inequívocas siempre en este árduo camino.

Miguel Vinuesa
Juventutem de Madrid
juventutemdemadrid@gmail.com