Anno quintodecimo impérii Tibérii
Cǽsaris, procurante Pontio
Pilato Iudǽam, tetrarcha autem Galilǽæ
Herode, Philippo autem fratre
eius tetrarcha Iturææ, et Trachonitidis
regionis, et Lysania Abilinæ tetrarcha,
sub principibus sacerdotum Anna et
Caipha: factum est verbum Domini
super Ioannem, Zachariæ filium, in
deserto. Et venit in omnem regionem
Iordanis, prǽdicans baptismum poenitentiæ
in remissionem peccatorum,
sicut scriptum est in libro sermonum
Isaiæ prophetæ : Vox clamantis in deserto:
Parate viam Domini: rectas facite
semitas eius: omnis vallis implebitur:
et omnis mons, et collis humiliabitur:
et erunt prava in dire!a, et
aspera in vias planas: et videbit omnis
caro salutare Dei.
El año décimo quinto del imperio
de Tiberio César, siendo Poncio
Pilato gobernador de la Judea, Herodes
tetrarca de Galilea, y su hermano
Filipo tetrarca de la Iturea y de la provincia
de Traconítide; siendo Lisanias
tetrarca de Abilina y bajo los príncipes
de los sacerdotes Aneas y Caifás;
vino palabra del Señor sobre Juan, hijo
de Zacarías, en el desierto. Y vino éste
por toda la región del Jordán predicando
el bautismo de penitencia, para
la remisión de pecados, conforme está
escrito en el libro de los oráculos
de Isaías profeta: Voz del que clama en
el desierto: Preparad el camino del Señor:
enderezad sus senderos: todo valle
será terraplenado y todo monte o
collado será rebajado, y lo torcido enderezado,
y los caminos fragosos allanados,
y verá toda carne al Salvador de
Dios.
domingo 20 de diciembre de 2009
domingo 13 de diciembre de 2009
Tercer Domingo de Adviento
In illo tempore: Miserunt Iudǽi
ab Ierosolymis sacerdotes et
levitas ad Ioannem, ut interrogarent
eum: Tu quis es? Et confessus est, et
non negavit: et confessus est: Quia non
sum ego Christus. Et interrogaverunt
eum: Quid ergo? Elias es tu? Et dixit:
Non sum. Propheta es tu? Et respondit:
Non. Dixerunt ergo ei: Quis es,
ut responsum demus his, qui miserunt
nos? Quid dicis de te ipso? Ait: Ego
vox clamantis in deserto: Dirigite viam
Domini, sicut dixit Isaias propheta.
Et qui missi fuerant, erant ex pharisæ
is. Et interrogaverunt eum, et dixerunt
ei: Quid ergo baptizas, si tu non
es Christus, neque Elias, neque propheta?
Respondit eis Ioannes, dicens:
Ego baptizo in aqua: medius autem
vestrum stetis, quem vos nescitis. Ipse
est, qui post me venturus est, qui
ante me factus est: cuius ego non sum
dignus ut solvam eius corrigiam calceamenti.
Hæ c in Bethania facta sunt
trans Iordanem, ubi erat Ioannes baptizans.
En aquél tiempo: Enviaron los
judíos sacerdotes y levitas de Jerusalén,
a preguntar a Juan: Tú, ¿quién
eres? Y confesó y no negó; antes protestó:
Yo no soy el Cristo. Y le preguntaron:
Pues, ¿quién eres? ¿Eres tú
Elias? Y dijo: No lo soy. ¿Eres tu el Profeta?
Y respondió: No. Y le dijeron:
Pues dinos, quién eres, para que podamos
dar respuesta a los que nos han enviado.
¿Qué dices de ti mismo? El dijo:
Yo soy voz del que clama en el desierto:
Enderezad el camino del Señor, como
dijo Isaías el profeta. Y los que habían
sido enviados eran de los fariseos. Y
le preguntaron y le dijeron: Pues ¿por
qué bautizas, si tú no eres el Cristo,
ni Elías, ni el Profeta? Juan les respondió,
diciendo: Yo bautizo en agua: mas
en medio de vosotros está Uno a quien
vosotros no conocéis. Este es el que ha
de venir después de mí, el cual ha sido
preferido a mí; y a quien yo no soy
digno de desatar la correa de su zapato.
Esto aconteció en Betanía a la otra
parte del Jordán, en donde estaba Juan
bautizando.
ab Ierosolymis sacerdotes et
levitas ad Ioannem, ut interrogarent
eum: Tu quis es? Et confessus est, et
non negavit: et confessus est: Quia non
sum ego Christus. Et interrogaverunt
eum: Quid ergo? Elias es tu? Et dixit:
Non sum. Propheta es tu? Et respondit:
Non. Dixerunt ergo ei: Quis es,
ut responsum demus his, qui miserunt
nos? Quid dicis de te ipso? Ait: Ego
vox clamantis in deserto: Dirigite viam
Domini, sicut dixit Isaias propheta.
Et qui missi fuerant, erant ex pharisæ
is. Et interrogaverunt eum, et dixerunt
ei: Quid ergo baptizas, si tu non
es Christus, neque Elias, neque propheta?
Respondit eis Ioannes, dicens:
Ego baptizo in aqua: medius autem
vestrum stetis, quem vos nescitis. Ipse
est, qui post me venturus est, qui
ante me factus est: cuius ego non sum
dignus ut solvam eius corrigiam calceamenti.
Hæ c in Bethania facta sunt
trans Iordanem, ubi erat Ioannes baptizans.
En aquél tiempo: Enviaron los
judíos sacerdotes y levitas de Jerusalén,
a preguntar a Juan: Tú, ¿quién
eres? Y confesó y no negó; antes protestó:
Yo no soy el Cristo. Y le preguntaron:
Pues, ¿quién eres? ¿Eres tú
Elias? Y dijo: No lo soy. ¿Eres tu el Profeta?
Y respondió: No. Y le dijeron:
Pues dinos, quién eres, para que podamos
dar respuesta a los que nos han enviado.
¿Qué dices de ti mismo? El dijo:
Yo soy voz del que clama en el desierto:
Enderezad el camino del Señor, como
dijo Isaías el profeta. Y los que habían
sido enviados eran de los fariseos. Y
le preguntaron y le dijeron: Pues ¿por
qué bautizas, si tú no eres el Cristo,
ni Elías, ni el Profeta? Juan les respondió,
diciendo: Yo bautizo en agua: mas
en medio de vosotros está Uno a quien
vosotros no conocéis. Este es el que ha
de venir después de mí, el cual ha sido
preferido a mí; y a quien yo no soy
digno de desatar la correa de su zapato.
Esto aconteció en Betanía a la otra
parte del Jordán, en donde estaba Juan
bautizando.
domingo 6 de diciembre de 2009
Segundo Domingo de Adviento
In illo tempore: Cum audisset
Ioannes in vinculis opera Christi,
mittens duos de discipulis suis, ait
illi: Tu es, qui venturus est an alium
exspe'amus? Et respondens Iesus, ait
illis: Euntes renuntiate Ioanni quæ audistis,
et vidistis. Cæ ci vident, claudi
ambulant, leprosi mundantur, surdi
audiunt, mortui resurgunt, pauperes
evangelizantur: et beatus est, qui non
fuerit scandalizatus in me. Illis autem
abeuntibus, coepit Iesus dicere ad turbas
de Ioanne: Quid existis in desertum
videre? arundinem vento agitatam?
Sed quid existis videre? hominem
mollibus vestitum? Ecce qui mollibus
vestiuntur, in domibus regum sunt.
Sed quid existis videre? prophetam?
Etiam dico vobis, et plus quam prophetam.
Hic est enim, de quo scriptum
est: Ecce ego mitto Angelum meum
ante faciem tuam, qui præ parabit
viam tuam ante te.
En aquél tiempo: Al oír Juan
desde la cárcel las obras de Cristo,
envió dos de sus discípulos a preguntarle:
¿Eres Tú el que ha de venir,
o debemos esperar a otro? Y respondiendo
Jesús, les dijo: Id y contad a
Juan lo que habéis oído y visto. Los
ciegos ven, los cojos andan, los leprosos
quedan limpios, los sordos oyen,
los muertos resucitan, y a los pobres
se les anuncia el Evangelio: y bienaventurado
el que no fuere escandalizado
en Mí. Y luego que se fueron éstos,
comenzó Jesús a hablar de Juan al
pueblo: ¿Qué salisteis a ver al desierto?
¿Una caña movida del viento? O
¿qué salisteis a ver? ¿a un hombre vestido
con ropas delicadas? Cierto, los que
visten finos vestidos en casas de reyes
están. Pero ¿qué salisteis a ver? ¿Un
profeta? Ciertamente lo es, y aún más
que Profeta. Porque éste es de quien
está escrito: He aquí Yo envío mi Angel
ante tu faz, que preparará tu camino
ante Ti.
Ioannes in vinculis opera Christi,
mittens duos de discipulis suis, ait
illi: Tu es, qui venturus est an alium
exspe'amus? Et respondens Iesus, ait
illis: Euntes renuntiate Ioanni quæ audistis,
et vidistis. Cæ ci vident, claudi
ambulant, leprosi mundantur, surdi
audiunt, mortui resurgunt, pauperes
evangelizantur: et beatus est, qui non
fuerit scandalizatus in me. Illis autem
abeuntibus, coepit Iesus dicere ad turbas
de Ioanne: Quid existis in desertum
videre? arundinem vento agitatam?
Sed quid existis videre? hominem
mollibus vestitum? Ecce qui mollibus
vestiuntur, in domibus regum sunt.
Sed quid existis videre? prophetam?
Etiam dico vobis, et plus quam prophetam.
Hic est enim, de quo scriptum
est: Ecce ego mitto Angelum meum
ante faciem tuam, qui præ parabit
viam tuam ante te.
En aquél tiempo: Al oír Juan
desde la cárcel las obras de Cristo,
envió dos de sus discípulos a preguntarle:
¿Eres Tú el que ha de venir,
o debemos esperar a otro? Y respondiendo
Jesús, les dijo: Id y contad a
Juan lo que habéis oído y visto. Los
ciegos ven, los cojos andan, los leprosos
quedan limpios, los sordos oyen,
los muertos resucitan, y a los pobres
se les anuncia el Evangelio: y bienaventurado
el que no fuere escandalizado
en Mí. Y luego que se fueron éstos,
comenzó Jesús a hablar de Juan al
pueblo: ¿Qué salisteis a ver al desierto?
¿Una caña movida del viento? O
¿qué salisteis a ver? ¿a un hombre vestido
con ropas delicadas? Cierto, los que
visten finos vestidos en casas de reyes
están. Pero ¿qué salisteis a ver? ¿Un
profeta? Ciertamente lo es, y aún más
que Profeta. Porque éste es de quien
está escrito: He aquí Yo envío mi Angel
ante tu faz, que preparará tu camino
ante Ti.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)